Lee las declaraciones
«Estaba junto a la lámpara», «al norte de Bruno», «en la misma fila que el cuerpo». Todas son ciertas… y todas encajan en una sola posición.
Gratis · sin anuncios · en el navegador
Una escena, unos sospechosos y sus declaraciones, que siempre son verdad. Coloca a cada uno donde estaba y descubre quién se quedó a solas con la víctima. Sin adivinar: todo se deduce. Y cuando lo cierres, reta a quien quieras con tu tiempo.
Sin registro. Funciona en móvil y escritorio, también sin conexión.
Toca una ficha y luego una casilla. Cada uno en una fila y columna distintas; la mesa no se pisa.
Cómo se juega
Es un sudoku con personajes en vez de números: nadie comparte fila ni columna, nadie está sobre un mueble. La diferencia es que las pistas las dan los propios sospechosos.
«Estaba junto a la lámpara», «al norte de Bruno», «en la misma fila que el cuerpo». Todas son ciertas… y todas encajan en una sola posición.
Deja letras a lápiz en las casillas posibles, marca con una X las imposibles y coloca en firme cuando lo tengas claro. Si algo no cuadra, el tablero te lo dice.
Con la escena reconstruida, el culpable es quien se quedó a solas con el objetivo en su zona. Señálalo y cierra el expediente.

Cada día
A medianoche se abre un expediente nuevo. Resuélvelo, mantén la racha y mira cómo de rápido lo hiciste frente al resto.

Con amigos
Al terminar, comparte tu resultado con el plano del escenario en emojis, sin destripar la solución. Quien abra el enlace juega el mismo caso con tu tiempo a batir, y tú te enteras de si te ha ganado.
Escenarios
Cambia el tono, no las reglas: un crimen en una mansión, un robo en un tren, un tesoro enterrado, una expedición, un pastel desaparecido.
Hecho con cuidado
Antes de publicarse, un resolutor que razona como una persona verifica que el caso se cierra paso a paso y que siempre hay un hilo del que tirar. Nada de ensayo y error.
De una llave (aprendiz, 5×5) a cinco (leyenda, 8×8). Las primeras se resuelven sin hipótesis; las últimas exigen suponer y descartar.
Añádelo a la pantalla de inicio y juega en el metro. Tu progreso se guarda en el dispositivo y, si quieres, en la nube.
Ni cuentas obligatorias, ni rastreadores, ni vidas que comprar. Las fuentes e iconos se sirven desde aquí: nadie más ve tu visita. Un juego de lógica como los de papel, con sombra de cómic.
Preguntas
Entre tres y quince minutos según la dificultad. El caso del día suele estar en torno a los cinco.
No. Si sabes que «nadie comparte fila ni columna», ya tienes la mitad. El tutorial del primer caso explica el resto en seis pasos.
Nunca. Todas las declaraciones son verdaderas; el reto está en combinarlas. Si una parece no servir de nada al principio, servirá más tarde.
El caso queda como fallido y puedes repetirlo. En el caso del día, la racha solo cuenta cuando aciertas.
Sí, desde el navegador. Para instalarlo: en iPhone, Compartir → «Añadir a pantalla de inicio»; en Android, el menú del navegador → «Instalar aplicación».
Tu progreso y un nombre de detective, asociados a una sesión anónima. Ni correo, ni contraseña, ni rastreadores de terceros. Está todo en la política de privacidad.
Tarda menos en resolverse que en explicarse.